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viernes, 17 de febrero de 2017

El arrimón: sexo consentido en el transporte público

El otro día me contaban una cosa que me parecía imposible, hasta que comprobé en San Google que sí, que es cierto. La verdad es que, hoy en día, cualquier cosa que pienses que no puede ser, pues sí, es.

Os voy a hablar del arrimón, una figura creada en México para llevar a cabo una importante "labor social". Resulta que, en la macro capital mexicana, dónde viven casi nueve millones de personas, se registraban muchas denuncias por acoso sexual en el metro, concretamente, por tocamientos consistentes en señores que arrimaban cebolleta, vamos, lo que sucede en cualquier metro o autobús del mundo, pero que, por lo visto, allí ya se salía de madre.

Así que surgió una iniciativa, que no me queda muy claro si fue promovida por el propio Gobierno o por los ciudadanos, para regularizar este fenómeno y que la gente pudiera aprovecharse de sus beneficios. Como leeis.

Es decir, se crearon vagones específicos en el metro para que la gente que, voluntariamente, quiera frotarse y ser frotada, pueda hacerlo, mientras que aquellos que quieran viajar tranquilos, también puedan hacerlo, o, en cualquier caso, si les sucede, pueden denunciarlo como abuso sexual.  México DF tiene un metro con 12 líneas y esta práctica suele llevarse a cabo en las líneas 1, 2 y 3. Además, los vagones están numerados y se reparten de la siguiente forma: en los vagones 1 y 2 viajan únicamente mujeres, el vagón número 3 es para las lesbianas, el 4 y el 8 es dónde se practica el arrimamiento consentido, el vagón 9 es para la comunidad LGBTT y los vagones 5, 6 y 7 son neutrales. 





Tranquilos, eso no quiere decir que, si no conoces la información, y te subes "por error" en los vagones 4 u 8, se te vayan a arrimar sin más. La historia está en que hablamos del #arrimonconsensuado, que tiene su propio hastag y comunidad en las redes sociales. Concretamente, este movimiento se define así:

"Una comunidad creada y dedicada a consensuar arrimones en el metro de la Ciudad de México a personas mayores de 18 años, regidas bajo una normativa estricta para garantizar la seguridad, integridad y discreción de quienes gustan de tener un viaje placentero (enfocado a las damas) con personas confiables, respetuosas y responsables porque... El acoso sexual es un delito, el #ArrimónConsensuado no."

Es decir, que sólo se te arriman si tú has concretado previamente que quieres que lo hagan. Para participar de esta experiencia, sea como arrimón o como arrimada/o, tienes que ser mayor de 18 años, tener un perfil activo en Twitter, con foto y más de 100 seguidores, vivir en el Distrito Federal o Zona Metropolitana, Guadalajara o Monterrey y pagar una cuota de 20 pesos (0,93 €) los hombres, (para las mujeres es gratis), que te da derecho a inscribirte y obtener una pulsera identificativa. 

Una vez inscrito, a través de tu cuenta de Facebook, Twitter, Instagram o Tumblr, le envías a los administradores por privado tu ruta, el número del vagón en que subirás y la puerta, la hora aproximada y una referencia para identificarte, además de que, obviamente, tienes que llevar puesta tu pulsera distintiva. Igualmente, tienes que decir si eres de los que dan o de los que reciben. La tarea de los administradores es facilitar ese encuentro, poniendo en contacto a los dos actores o sólo proporcionando la información si es que las personas quieren permanecer en el anonimato.

Si hacéis una búsqueda en Internet veréis que hay muchas páginas en Facebook y comunidades dónde apuntarse: “Me gustan los arrimones en el Metro y en el Metrobus”, “Arrimones en el Metro del DF”, “Mujeres que permiten los arrimones en el metro DF”, “Arrimones manoseos metro DF”, “Arrimones DF (encuentros reales y seguros)”, etc.  Es importante decir que estas comunidades promueven el sexo seguro y que se prioriza la importancia de respetar al otro cuando dice que no quiere seguir, incluso si se arrepiente en el último momento. Eso está bien. Si se respeta, claro.

¿Qué os parece? A mí, a priori, me parece una buena iniciativa, todo lo que sea sexo consentido entre adultos, nada que decir... pero mi mente curiosa-barra-enferma se pone a trabajar y se me ocurren muchas cosas...

  • ¿cuántas veces se pasará la gente la parada?
  • ¿habrá quién se ponga un calcetín en la entrepierna para fardar? ¿pero entonces, sentirá placer?
  • si se junta un barrigón y una culona, ¿cómo lo harán?
  • ¿habrá arrimones a quién nunca seleccionará nadie? pobrecitos....
  • cuando se encuentran, ¿qué cara pondrán?
  • ¿y qué pasa si el metro va a tope y está cada uno en una punta del vagón y no se pueden acercar? ¿se irán arrimando a la gente hasta acercarse?
  • ¿y cómo pasan el resto del día con el calentón?
  • ¿y cuántos mirones se subirán a esos vagones?
  • ¿se habrán formado parejas de ahí?
  • ¿y qué tal si, por comparación, luego no te gusta lo que tienes en casa?
  • ¿llevarán ropa de recambio para los "percances"?
  • ¿cuál será la media de edad de los participantes? ¿habrá señoras que van a hacer la compra?
  • ¿habrá quién se pase el día dando vueltas por la misma línea?
  • ¿pasará el revisor "picando" billete?

jajajajaja.... Ahora entiendo porqué, cuando estuve en México, nunca me propusieron ir en metro. Y cuidado, que el fenómeno ya está llegando a España. En concreto, he encontrado a un tipo que se ofrece como arrimón profesional en Parla (Madrid). Aquí su perfil de Facebook. Estoy segura de que ya no vais a ver el metro nunca más con los mismos ojos...  a mí mi Bus ya me parece aburrido, y eso que ya sabéis que es toda una experiencia!! jajajajaja... en fin. Aquí os dejo un vídeo, disponible en YouTube, en el que una chica explica su experiencia disfrutando del arrimón.





martes, 7 de febrero de 2017

Se nos ha ido de las manos


Lo de ser padres. Se nos ha ido de las manos.

Hace poco me encargaron dar una charla sobre hiperpaternidad, una "nueva" tendencia en los estilos parentales y, al documentarme, constaté la impresión que ya tenía desde hace un tiempo: los padres nos hemos vuelto gilipollas. Me basé sobre todo en la lectura del libro de Eva Millet, dónde explica este modelo de crianza de manera muy completa y distendida. Según ella, los hiperpadres son aquellos que están constantemente encima de sus hijos, dándoles, incluso anticipando, todo lo que desean, estructurándoles de forma interminable sus jornadas (ocio incluido), solucionándoles cada problema que les surge y protegiéndolos de cualquier mal. Su intención es buena. Lo que quiere un hiperpadre es, por un lado, que su hijo esté sobradamente preparado para un futuro brillante en una competencia feroz y, por otro, que, bajo ningún concepto, sufra, que tenga una infancia mágica y feliz.

Para lecturas serias sobre el tema os recomiendo ese libro o una búsqueda por Internet sobre "hiperpaternidad" o "padres helicóptero". Yo os lo voy a explicar a mi manera, comparando la generación de lo que podrían ser, por ejemplo, mis padres, con la generación de padres de hoy en día, clase media, mismo estatus, más o menos...



Un anochecer cualquiera...

- Paco, estoy embarazada.
- ¿¿Embarazada?? ¡Coño Mari! ¿otra veeez? ¡¡Me dijiste que si me ponía yo debajo no había problema!!
- Ya Paco... ¿pues qué le vamos a hacer? Anda, ve sacando la cuna y el cochecito del altillo... 

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- Manuuuu, ¡¡¡estoy embarazada!!!
- ¿¿Embarazada?? ¿¿Embarazada??... Plof... -Manu se desmaya-
- Manu, Manu... plaf, plaf -golpecitos en la cara-
- ay, Sonia... que no sé qué ma pasao... ay... ¡qué ilusión!  Es que ya no me lo esperaba, después de veintisiete días intentándolo...
- ay sí, Manu... ¿¿no es maravilloso?? ¿Ves como han servido de algo las algas, las semillas de chía, ayunar los viernes, hacerlo en los días múltiplos de tres, usar ropa interior de microfibrabacteriologirelajante y hacer la sarvangasana después de cada polvo?
- sí, cariño, tenías razón... voy a activar la lista de nacimiento del Palacio del Bebé...
- vale, yo, mientras, nos suscribo a "Ser padres hoy", "Bebés y Más" y "Mi bebé", encargo todos los libros que teníamos mirados sobre educación de los 0 a los 56 años y hago una búsqueda por Internet de los hastags #laaventuradeserpadres y #miniñoelmasbonito 



En el ginecólogo...

- ¿Viene usted sola, Mari?
- Sí, mi Paco está trabajando, doctor.
- Bueno, muy bien... hoy le vamos a hacer la segunda ecografía, la más importante de todas, la de las 20 semanas. En esta eco podremos ver si hay alguna malformación y, si se deja, el sexo del bebé.
- Ay, doctor, ¡qué adelantos! Si le hubieran dicho a mi abuela que se podía meter una cámara por... por... por ahí...
- Mari, no es una cámara, es... bueno, es igual, déjelo...

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- hola, buenas tardes Sres. Martínez, pasen, pasen...
- gracias doctor.
- Bueno, muy bien... ya saben que hoy toca la ecografía más importante, la de las 20 semanas. En esta ecografía podremos ver si hay alguna malformación y, si se deja, el sexo del bebé.
- bueno, doctor, ya sabemos que es una niña... nos lo dijo en la ecografía de hace dos semanas...
- ¿ah sí? No recordaba...
- sí doctor -los dos sonríen con cara de pánfilo-
- bueno, de todas formas es importante, porque hay que medir todo bien y ver que no haya ningún problema...
- claro, doctor... en las 15 ecografías que nos hemos hecho hasta ahora no ha habido ninguno, pero hay que asegurarse, ¿verdad, cariño?
- claro, amor... doctor, ¿esta será en 4D, en realidad virtual o en viaje astral? nos la pondrá en el pen como siempre ¿no?
- ¿¿qué es eso que lleva usted en el diente?? ¿¿y por qué se acerca a Sonia con la boca tan abierta?? - pregunta el doctor asombrado
- ah, jajaja... - se rie Manu - la compramos hace poco por Amazon, es una webcam integrada, doctor, estoy tomando primeros planos de la vulva de Sonia, al fin y al cabo será la puerta por dónde saldrá Martina, ¡queremos que la recuerde siempre!



En el hospital...

- ay qué bonita es, Paco...
- bueno, Mari, a ver, bonita, bonitaaa, lo que se dice bonitaaa...
- ¡Paco!... por fin vino la niña...
- sí, pues menos mal... después de cuatro...
- ay Paco... es una bendición de Dios... ¡qué ganas tenía de tener una niña! Hay que pensar cómo la llamamos...
- ¡pues está claro! Como mi madre...
- Paco... ¿¿crees que Eustaquia es un nombre bonito para una nena de hoy en día?? ¡Ni hablar! Tenemos que ponerle un nombre más moderno... María de los Ángeles, Mónica, Cristina... o si no, como esta de la novela que tanto me gusta, ¿cómo se llama? ah sí, ¡Cristal!
- bueno Mari, lo que tú digas... me tengo que ir a trabajar... le digo a tu madre que venga para quedarse contigo, ¿vale?
- vale, cariño. Habría que comprarle algún conjuntillo de niña, ¿no? Toda la ropita que tengo es la de los nenes, azul o blanca...
- Mari no empieces... ¿le tapa? pues ya está.

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Los dos padres embobados mirando a Martina... llega la enfermera...
- eh, ¡¿a dónde se la lleva?!
- tengo que tomarle la temperatura y hacer algunas comprobaciones, señor, sólo serán diez minutos...
- con disgusto - bueno, espere que le haga una foto...
- Manu, cariño, mientras tanto podías ordenar el armarito... comprueba que estén todas las mudas... a ver, tiene que haber la amarillita primavera, la rosa palo, la verde pastel, la nude, la blue champagne, la blanca rota, la blanca sauvage, la tostado suave, la de florecitas silvestres y... me parece que ya está... para tres días iremos un poco justos, pero creo que nos apañaremos... pon a mano también los seis chupetes, el sonajero, el peine, los pañales, la colonia, el aspirador de mocos, el dalsy, el Gusiluz, las cremitas (las nueve, ¿eh?) y...
- espera un momento, que estoy subiendo la foto a Instagram... ya tenemos ochenta y tres "me gusta" en la que he subido hace cinco minutos... por cierto, que tengo que comprarme una tarjeta de memoria nueva, esta de 65GB del Iphone ya la tengo llena...
- ¿¿pero no la vaciaste antes de venir??
- sí...
- bueno, siempre puedes usar el diente... por cierto, mi madre ha dicho que quería venir a quedarse esta noche...
- de eso ni hablar, ya lo habíamos hablado... la niña tiene que vernos a nosotros en todo momento, acuérdate que lo dijo la psicóloga prenatal, que es importantísimo que nos huela, nos vea, nos perciba... a ti y a ... además, no sea caso que de tanto ver a tu madre se confunda y se piense que es hija de Gollum...
- ¡Manu! por cierto... en casa, ¿está todo comprobado para cuando volvamos, no?
- sí
- ¿la temperatura de la habitación?
- sí

- ¿la humedad relativa?
- sí
- ¿los sistemas de seguridad?
- sí
- ¿los muebles forrados?
- sí
- ¿el plan de prevención nuclear?
- sí
- vale, me quedo más tranquila...




Eligiendo guardería...

- Paco, esta niña necesita estar con otros niños... se pasa el día entre mayores, aquí con los abuelos...
- ¿y?
- hombre, no sé, el otro día la pillé tomándose una copita de anís... he pensado que podíamos llevarla a la guardería... me ha dicho mi hermana que la de aquí del barrio está muy bien... así yo podría ir también más descansada...
- ¿qué dices? ¿te piensas que somos millonarios? Ya irá al colegio cuando le toque...
- pero es que...
- ¡ni pero ni pera, Mari! Además, los críos tan pequeños con quién tienen que estar es con su madre.
- bueno, vale... pero el año que viene ya tiene que ir al colegio...
- vale
- al mismo que van los chicos, ¿no?
- pues claro... ¿es que no está bien? lo tienes aquí al lado, es público, les enseñan a leer y escribir, ¿no? pues ya está
- ay Paco, a veces eres un cromañón, hijo... yo te lo decía porque me han hablado de uno de monjas, que se ve que sólo hay una clase por curso, y que está muy bien para señoritas... que están más por los niños y eso... y también creo que les enseñan inglés... dicen que es el futuro, que lo tienen que saber...
- ni monjas ni pollas, Mari... ¿¿inglés?? la niña va dónde sus hermanos y se acabó, con que sepa lo que tiene que saber, es suficiente... total, ¡a los 14 años a trabajar!
- pero Paco, ¿y si la niña quiere seguir estudiando?
- ya veremos...


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- ay Marta, estamos de un estresado... Manu y yo estamos buscando guardería y no veas... ¡qué decisión tan dificil!
- ya, me imagino...
- es que es un marrón, nena... se oyen tantas cosas... imagínate que no la tratan bien, que le hacen algo... bufff... me muero... hasta hemos pensado en ponerle una cámara espía en el pañal...
- oye, pues es una buena idea...
- hemos mirado catorce guarderías... la que más nos gusta es una que hay en Barcelona. Nos han asegurado que les enseñan inglés desde el minuto uno, además de chino y alemán. Además es una de esas escuelas libres, ¿sabes? que no hay currículo académico, sino que va en función de los intereses de los niños. Aparte, los estimulan mogollón, con Baby Einstein, bits y cosas por el estilo... Y lo mejor es que luego se puede quedar ya ahí hasta Bachillerato...
- pero tía, ¿y si a los niños les interesan cosas raras? ¿no tendrían que tener una preparación mínima básica?
-  mira, yo lo único que quiero es que Martina sea feliz, y no hay que frustrarla, que haga lo que quiera y aprenda lo que quiera...
- no, si eso sí... pero es que Andrés y yo lo vemos de otra forma... nosotros con Alexia siempre hemos buscado que saque notas brillantes, que la competencia está muy dura, hoy en día todo el mundo estudia, y ella tiene que ser la mejor entre los mejores. En nuestro cole llevan a los niños a rajatabla, y nosotros en casa también. Alexia le dedica cada día tres horas a los deberes y a repasar... es que si no... ya está en segundo de primaria, ¡tiene que espabilar!
- no, si cada uno... pues, lo que te decía, nena, ¡¡estamos de un nervioso!! A ver si nos admiten... y es un rollo, porque nos queda lejísimos, y nos vamos a tener que levantar una hora antes y hacer ingeniería para recogerla... menos mal que tres días a la semana podemos alargar... Un día va a ir a inglés para bebés, otro día a estimulación precoz y el otro a yoga y piscina.
- ¡qué guay, nena! A ver si tienes suerte...
- bueno, pasado mañana tenemos una audición con la directora de la guarde. Menos mal que la hemos llevado a la academia, ¡seguro que lo hace súper!
- ¿a la academia?
- sí, es una tendencia que viene de Hong Kong, lo último, tú, preparan a los bebés para hacer la entrevista de admisión en la guardería... le han enseñado a saludar, a decir buenos días y su nombre y a recoger los juguetes...
- hombre, igual eso se lo tenías que haber enseñado tú, ¿no?
- ya, pero es que ellos lo hacen con más glamour... además, sabe un poema muy cortito en español y en japonés...
- pues nada, a ver si hay suerte... ¿y de pasta, qué?
- ¡buf! ¡no me hables! 850 euros al mes... que tendremos que sacar un préstamo y todo, porque ya ves tú, con nuestros sueldos... pero, para mi niña, lo mejor.



Cualquier tarde...

- Cristaaaaaaaaaaaaaaaal - grita la madre desde la ventana de casa - Cristaaaaaaaaaaal, ¡a merendaaaaaar!
- vooooy, mamaaaa - la madre le tira el bocadillo de chocolate por la ventana 
- Cristal, cuando yo te llame te subes en seguida pa' cenar ¿eh?  No quiero tener que estar llamándote cuarenta veces, ¡que la zapatilla va que vuela!
- que síííííí, mamaaaaaa
- ¿qué estás haciendo?
- jugar a las gomas... pero ¡Cristina hace trampas! ¡y no para de meterse conmigo!
- pues no le hagas ni caso...
- ¡pero siempre me quita el bocadillo, mama! me dice que como no se lo dé, me pega... - dice la niña angustiada
- ¿ah sí? pues como me entere yo que te quita el bocadillo, ¡cobras! Tú verás.

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- Martina, cariño, vengaaa... muerde - dice la madre mientras sujeta el bocadillo de jamón dulce libre de aditivos. Martina está sube que te baja del tobogán y, cada veinte veces, aproximadamente, se acerca a dar un bocado - ¡esta niña! Toda la tarde me dura el bocadillo, oye... ¡Martina! ¡Baja de ahí! ¡Que te vas a hacer daño!
- Mami, ¡no pasa nada! ¡Mira! - se columpia frenéticamente en uno de esos balancines con forma de animal, cuya altura es de 30 cm desde el suelo, un suelo, por cierto, acolchado
- ¡Martina! ¡Ven aquí! ¡Ni hablar! Ahora vas a pensar en lo que acabas de hacer... La mami te ha explicado muchas veces que no puedes columpiarte más de cinco veces por minuto. Además, hoy nos hemos olvidado en casa el casco y las rodilleras - ay qué culpable se siente la mamá... - Cuando lleguemos a casa, apuntarás en el libro de las emociones cómo te sientes y cómo has hecho sentir a la mama haciendo estas cosas... ¡estos columpios son muy peligrosos cariño! No sé cómo no se matan más niños...
- ¡buaaaaaaaaaa! - la niña berrea de tal manera que se la oye desde la estación espacial internacional
- ¡Martina! ¿qué pasa cariño?
- esta niñaaaa, que está primero que yo en el tobogaaaan... mamiiiiiiii,  yo quiero ser la primeraaaaaa - pulmones ensanchaos
- claro que sí, cielo... ¿verdad que la dejas pasar, bonita?
- no, perdona, está ella primero - interviene la mamá de la otra niña
- de eso nada, ¡Martina estaba primero!
- no, guapa... Ona estaba primero... tiene que respetar la cola
- mira, ¿sabes qué? que no tengo ganas de discutir con la chusma... Martina, vamos, cariño
- ¿chusma? ¡¿me has llamado chusma?!
- sí, ¡chusma! Que cada vez está peor el barrio...
- ¡¡¿Será posible la tía guarra esta, pija de mierda?!! - y las mamas continuan su civilizada conversación con unos tirones de pelos, arañazos, empujones, rotura de blusas... mientras las dos niñas lloran abrazadas.



Celebrando el cumple...

- mama, quiero celebrar mi cumple con las amigas del cole.
- bueno, ya veremos
- porfaaaaaa... todas lo celebran...
- bueeeeno, pero sólo puedes invitar a cinco o seis amiguitas
- ¡vale! ¿y puedo llevar sugus al cole para toda la clase?
- sí
- ¡¡bieeeenn!! ¿y qué vamos a hacer para la fiesta?
- pues como hacemos con tus hermanos... bocadillos de nocilla y jamón dulce y ganchitos... que vengan a casa el sábado por la tarde, ya se lo digo yo a las madres
- ¡gracias mama!

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- A veeerrr... ya está - la madre de Martina acaba de mandar un mensaje al grupo de Whats App "mamatugas", que son las mamás de las tortugas, el nombre de la clase - ya está, cariño, ya he puesto lo del cumple, ahora a esperar que contesten...

Sucesión de mensajes de Whats App:

- qué guay! Martina ya cumple cinco!!
- siiii, ¡felicidades Martina!
- Jan no sé si podrá ir... es que el viernes hace esgrima
- y María ballet
- Pol sí que irá, además le encanta el chiqui park!!!
- Adriana también, pero cuando salga de hípica... no hay problema, no, Sonia?
- no, no, ningún problema... es que es muy difícil hacer coincidir que podamos todos... Martina los viernes hace Kumon y basquet, pero ese día no irá
- por cierto, que los niños tienen que venir disfrazados, es una fiesta temática sobre Eurodisney... Los papás también podéis disfrazaros, jajajaja....
- cómo mola! Alex también vendrá
- ya veréis, lo pasaremos muy bien! Hay un brunch también para los papis eh??
y Martina llevará el mismo viernes al cole unos detalles muy chulos para los niños, os van a encantar! Nos los hemos currado, eh? Llevamos haciéndolos tres semanas con scrap...
- divinos!

- holaaaa, soy Sandraaaa, he hecho este grupo paralelo para hablar del regalo para Martina, yujuuuu!!!
- hola!
- hola! jajajaja
- hola!
- hi!
- perfecto!
y así dieciocho más...
- qué os parece si ponemos 10 euros por familia?? podemos comprarle algo bien chulo
- por mí bien
- por mí también...
- hombre, a mí me parece un poco excesivo, no?  pensad que somos 24 familias, si van todos, se recogerán 240 euros... vamos, ni mi regalo de los 40!! jajajajaja
- sí, yo también pienso como Ana... quizá es demasiado, no? y 5 €?
- sí, es que yo aunque María no vaya, participo eh? qué vergüenza si no....
- pues yo creo que qué menos de 10 euros en un regalo... pffff
- sí, normalmente participa todo el mundo, vaya o no vaya
- si ponemos 5, siguen siendo unos 120... me parece una barbaridad!
- a ver... que queréis poner, dos euros?!?!?
- jo, pues es que con 2 euros ya sale un regalo de 50... es que no es el dinero que pone cada familia, sino el dinero total... creo que es suficiente para un niño de cinco años, sinceramente...
- pues a mí me parece ridículo poner 2 euros, me niego...
- yo tampoco lo veo bien
- qué quieres comprarle? un neceser de los chinos?
- pero es que luego se compran cosas por comprar, para acabar el dinero... y al final el niño sale con un montón de cosas que ni aprecia...
- pues yo como digáis, pero a mí no me parece bien... como mínimo, mínimo, cinco euros, y de ahí no bajo...
- hombre, qué mínimo que comprarle una tablet...
- o un forfait para esquiar, qué os parece?

Mensajes privados entre algunas de las mamas:
- ya están las raritas de turno
- cómo no? siempre igual
- ya te digo
- será que no tienen para ponerlo...
- pues ya verás cuando digamos lo del regalo para las tutoras...
- jajajajaja... se infartan!
- este año había pensado que podemos comprarles un jamón... es que lo de las Smart Box ya está muy visto no?
- bueno, pero un jamón del bueno eh?
- hombre, ¡la duda ofende!



Calibrando logros...

- Paco, la niña ha traído las notas...
- ¿y qué tal?
- bueno, más o menos... un poco justas... está enfadada porque dice que la de mates le tiene manía y que le ha puesto menos nota de la que de verdad ha sacado... y ha suspendido sociales...
- ¿¡cómo!? ¡pues castigada sin salir tres meses!
- Paco, tranquilo... yo la he visto estudiar... además le pidió ayuda a Pablo... creo que se ha esforzado todo lo que ha podido
- ¡y una leche! ¡si se hubiera esforzado todo lo que puede no hubiera suspendido!
- no sé, Paco... últimamente está un poco decaída, ¿no te has dado cuenta? Está disgustada también porque no la entrenadora hace tres partidos que no la convoca...
- ¡algo habrá hecho! y el decaímiento se lo quito yo a hostias... decaído estoy yo que vengo eslomao de trabajar de sol a sol, ¡no te jode! ¡venga, hombre!

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- Manu, mañana tienes que pedirte fiesta: hay que ir a hablar con la tutora, ¡esto no puede ser!
- ¿qué pasa?
- ¿te acuerdas el otro día que le mandé un mail?
- no
- sí... que habíamos estado revisando el examen de sociales y se había equivocado al puntuar una pregunta y en vez de un 8,25 teníamos un 8,27, ¿te acuerdas?
- ah, sí
- ¡pues me contesta que no piensa modificarlo! ¡Tendrá morro!
- ah no, de ninguna manera... mañana vamos a ver qué pasa, y si no nos hace caso, a la directora... ¡esta no sabe con quién está hablando! Acuérdate que ya conseguimos que despidieran al profe de gimnasia...
- ¡hombre! con lo que nos ha costado, que estuvimos estudiando toda una semana... las puñeteras capitales... si es que ya te lo dije... no tendríamos que haberla cambiado de colegio... en el otro era más libre, encontraría su propio yo... aquí la veo perdida, Manu, me preocupa... ¿y si no encuentra su esencia? ¿y si se le desequilibran los chacras para siempre?
- a ver, Sonia, no puede entrar en Esade sabiendo de pajaritos, de tortugas marinas y de cienpiés... este colegio es el mejor de la ciudad y lo sabes. Que por cierto, ¿sólo un 8,27? Eso tiene que estar mal...
- a ver qué nos dice mañana... ¿quieres decir que no tendrá TDA? ¿no la ves dispersa últimamente?
- no creo... pero bueno, se pide hora con el psiquiatra y ya está...
- no sé, Manu, estoy preocupada... el otro día fui a espiarla a la hora del patio... a ver cómo está... hay una niña, Carla, ¿sabes quién te digo? que no quiso jugar con ella... mira que si le están haciendo bullying... es como el entrenador de basquet, Manu, que le ha cogido una tirria a la niña... que dice que no podemos jugar todos los partidos, que tenemos que aprender, ¿será posible?
- ¡a ese crusanito le parto yo la cara el sábado!
- pues no va y me dice que es que la niña tiene los humos muy subidos y que se porta mal en el vestuario, que es una egoísta y no sabe jugar en equipo y no sé cuántas cosas más me dijo, Manu... ¡qué disgusto!
- eso te lo dice porque estabas tú sola, verás como conmigo no se atreve, el musculman... ¡la niña juega los partidos como que me llamo Manuel!


Hogar, dulce hogar...

- a ver, Cristal, a lavarse las manos
- voy, mama...
- venga, ayúdame a poner la mesa
- mamiiii, estoy muy cansada
- ¡y yo! venga, te digo... ¿has recogido tu cuarto? ¿y la ropa?
- siiii
- traéle una cerveza a tu hermano
- ¡sí hombre! ¡que se la traiga él! ¿es que no tiene dos piernas?
- Cristal, ¡que te doy un guantazo! - interviene el padre - ¿qué te ha dicho tu madre?
- ¡aquí tienes! - Cristal protesta - ¡¿por qué tengo que hacer yo todo y mis hermanos no?! ¡no es justo!
- como te coja el culo, vas a ver lo que es justo... siéntate y cómete la sopa
- no me gusta la sopa de verduras...
- pues como las lentejas, si las quieres las tomas, y si no, las dejas... más hambre tendrás mañana.

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- Martina, cariño, ¿has acabado los deberes?
- no
- ¿y eso?
- es que estoy cansada, mama... acabo reventada de piscina... además, ¡no me entra lo de sociales!
- ¿pero estos deberes no son los que ya tenías el fin de semana?
- sí... ¡pero es que no he tenido tiempo!
- venga, ven... - mama se pone con Martina, primero intenta que los haga ella, finalmente se pone a hacerlos ella misma.
- mamaaa, es que estoy muy cansadaaa....
- bueno cariño, pues déjalo por hoy, no pasa nada
- pero me pondrá una nota en la agenda...
- no te preocupes, ahora le pongo yo una nota diciendo que no has podido hacerlos... y si no te encuentras bien, mañana no vas al cole y te quedas en casa descansando... hemos hecho todo lo que hemos podido ¿no?
- gracias, mami
- de nada, cariño... ahora venga, que vamos a cenar... ¿qué te apetece?
- buf... no sé... es que ya me aburre la comida, mama...
- bueno, dime, ¿qué te apetece? hay verdura y pescado
- no quiero verdura
- ¿te hago una tortilla?
- he comido hoy en el cole
- ¿una sopita?
- no
- ¿quieres un puré?
- no me gustan los purés, mama
- ¿unas patatas fritas?
- ¡engordan!
- pues ¿qué quieres cariño?
- no sé... ¿puedo pedir pizza?
- vale, ahora te llamo... ¿de qué la quieres?
- de cuatro quesos, mama, ¡ya tendrías que saberlo! - Martina se contraria - por cierto, ¿dónde está mi chándal de basquet?
- pues no sé, ¿no está en el armario?
- ¡no! ¡y lo necesito para mañana!
- pues estará para lavar, Martina... no he tenido tiempo esta semana, cariño...
- ¡¿y ahora qué?! ¿qué me pongo yo mañana, eh?
- a ver, cariño, tranquila... ¿no puedes ponerte el azul marino?
- ¡¡¡no!!! ¡Yo quiero el de basquet!
- bueno, no te enfades, cielo... ahora después de cenar te lo lavo a mano y para mañana ya lo tienes seco... venga, ve a lavarte las manos, que mientras recojo tu cuarto... mira cómo lo tienes, hecho una porquería...


Que digo yo, que un punto medio entre los dos... ¿no?



lunes, 2 de enero de 2017

La choni


La choni es una adolescente/joven de ciudad, preferiblemente de origen humilde y con pocos recursos económicos, aunque no es requisito indispensable. En otros países se las conoce como we we, catingas, rochas, nacas... (si quieres, ayúdame a recopilar nombres en los comentarios).

En España son fácilmente reconocibles, verás:

1. Suele llamarse Jenniffer, Jessica, Vanessa o María-algo, aunque se refieren a ella por el diminutivo y con el laísmo que, por ejemplo, en catalán es correcto, pero en español no: la Jenny, la Jessy, la Vane o la Mari.

2. Viste con ropa de mercadillo o de tiendas de bajo coste, como Stradivarius, Bershka o Shana, lo cuál, de por sí, no tiene nada de malo. El problema es que la choni persigue vestir con estilo propio (¡y tan propio!) y, sobre todo, sobre todo, llamar la atención. Elige las prendas más llamativas, horrorosas y pequeñas: minifaldas, minishorts, minivestidos y minicamisetas, todo muy ajustado, preferiblemente con cremalleras muy escotadas o dejando el ombligo al descubierto; no importa si está gordita, aunque la mayoría de las chonis son delgadas (y por cierto, bastante guapas). Viste estampados animal print, colores metálicos o fluorescentes, lycras, rejillas, blondas... y después combina la ropa entre sí de la peor manera posible; cuánto menos combinen los colores, las formas y los tejidos, mejor. Su prenda preferida, que utiliza para casi todo, es el chándal, absolutamente imprescindible: una prenda de colores brillantes o dorados, ajustado, mallas de lycra... y si es Nike, y que se vea bien grande la marca, mejor que mejor.

 
Estampados animal print

 

 


3. Toda choni tiene unos complementos básicos obligatorios, cuyo denominador común es que sean cuánto más grandes y más horteras mejor. Imprescindibles los pendientes de aro, tamaño que pueda caber un loro colgado y preferiblemente de oro (bueno, chapados en oro, que el money no le da para más), ¡la choni adora la bisutería dorada! También pueden llevar pulseras, anillos, collares... llamativos, chapados en oro o de plástico de colores estridentes.



4. Lleva como mínimo dos piercings. Uno, obligatoriamente, en el labio: una bolita o piedra brillante encima del labio superior o bajo el inferior, o un arito en el labio inferior. El otro, puede ir en las cejas, la nariz, los pezones... pero el que más mola, es el de la lengua: una bolita (preferiblemente de color fluorescente) con la que jugueteará continuamente, mostrará en sus selfies y enredará el chicle y la lengua de su novio, el cani (del que te hablaré más adelante).

5. De igual modo, la choni lleva bastantes tatuajes, preferiblemente en la parte trasera del brazo o debajo de la muñeca, aunque también son aceptables la nuca, el hueco de la cadera, a un lado del ombligo o el tobillo. Suele escoger estrellas, ángeles, seres mitológicos o el nombre de su madre, sus hijos (si los tiene) o su cani.


6. Una choni que se precie cuida al máximo su peinado y su maquillaje. No puede salir a la calle sin ir impecablemente maqueada, ni siquiera a sacar la basura ni a pasear a su perrito, que, de tenerlo, será un bulldog, un pitbull, un boxer, un chihuahua o un caniche, que, por supuesto, irá también correspondientemente lleno de accesorios acordes a la estética de la choni. Pero a lo que íbamos. Respecto al pelo, la choni siempre lo lleva largo y sólo admite dos colores: negro azabache o rubio pollo, sin términos intermedios, ni mechas, ni nada por el estilo. Lo único permitido, y casi obligatorio, son las extensiones. No lleva flequillo o, si lo tiene, es recto y denso a la altura de las cejas. Puede llevar el pelo suelto o cardado, pero su peinado preferido es un moño bien alto y grueso. Si es muy creativa, puede raparse un lateral o hacerse alguna trenza, pero sin pasarse: el moño, total o parcial, es religión.




7. En cuanto al maquillaje, la choni es la Amy Whitehouse de barrio. Digamos que no entiende el concepto de "maquillaje sutil" o "nude". La choni usa base de maquillaje cinco o seis tonos por encima de su color de piel, tanto si son las seis de la mañana para ir a trabajar (bueno, perdón, ni están despiertas a esas horas ni trabajan... digamos, a las once de la mañana para ir a la playa), como si son las doce de la noche para irse de fiesta. Se aplica mal la base, rollo máscara que acaba en el óvalo de la cara, o cuarteada, y tampoco es difícil verla con una base de tono Nutella o anaranjado, como si se hubiese untado puré de ganchitos en la cara. Los ojos van con sombras llamativas y mal combinadas, con la raya negra, gruesa y larga, que casi le da la vuelta a la cabeza. Puede usar pestañones postizos, sobre todo para salir de noche. Por último, lleva el pintalabios de colores intensos y siempre perfilados con otro tono que no combine nada. Igualmente, suele llevar uñas cuadradas, de vivos colores y con dibujitos, como huellas de perrito o palmeras, por ejemplo.






8. La choni no sólo es choni por fuera, sino también por dentro. Su ropa interior es minimalista, preferiblemente animal print (leopardo, cebra...) o de colores chillones o estampados horrorosos. Intenta enseñarla lo máximo posible, bien las tiras del tanga por encima del pantalón, bien la camiseta o el vestido a mitad del sujetador. En la parte delantera, el tanga de guerra tendrá alguna frase como "entrada libre", "entra sin llamar" o "¿la cerveza o la almeja?". El sujetador es necesariamente superwonderbra, de esos que suben, estrujan y juntan las tetas, de manera que queden en plan culito de bebé; entre ellas puede quedar enterrada una medallita de oro de la Virgen del Carmen o del Rocío.


 
9. Es barriobajera, en el sentido literal de la palabra. Maleducada, grosera, provocativa y agresiva, siempre buscando pelea, con gestos ofensivos, insultos y predispuesta a la confrontación sin ningún motivo en particular. Suele ser inculta, poco formada y abandera el "ser de barrio". Su "bagaje cultural" consiste en ver programas como "Mujeres, Hombres y Viceversa" o "Gandía Shore" y leer la revista "Qué me dices?". Masca chicle con la boca abierta, utiliza un lenguaje soez y, a menudo, incorrecto. Ni estudia, ni trabaja. Las escasas veces que acude a clase, no atiende, interfiere, insulta a los profes y se pasa el día expulsada en el pasillo o fumando porros en el baño. Repite curso continuamente hasta que acaba el instituto y, si es que llega a plantearse qué hacer con su vida, lo máximo que se le ocurre es hacer un módulo de estética o de peluquería. Se pasa el día en el parque, fumando y bebiendo con los colegas y tocando las palmas.

10. La máxima expresión de la fiesta para una choni es un buen botellón, aunque también te la puedes encontrar en algunas discotecas. Lo importante es ir vestida de guerra, cuanto más llamativa, mejor. Con tremendo aguante para el alcohol, suele reunirse en aparcamientos y parques para beber y mezclar todo lo que pueda, fumar porros y escuchar música a todo volumen, tecno o bacalao, aunque últimamente se ha aficionado, y mucho, al reggaetton y su correspondiente twerking. Por supuesto, la música estrella que le encanta, aunque no siempre lo admita, es el flamenquito, que cantará a voz en grito y acompañará con las palmas.
 


11. En esas noches de fiesta, también es fácil verla con todos los tíos que pueda. La choni siempre tiene novio. Este tiene que ser un cani (me he echado unas buenas risas leyendo la definición de cani aquí), y tiene que tener nombres acordes con ella: el Kevin, el Joshua, el Jonathan o el Javi; y si tiene mote, mucho mejor: el pelusa, el pelao, el chorlo, el chupas, el nani, el llantas, el vendas.... Pero una buena choni nunca está más de un mes seguido con el mismo chico y es una experta ponedora de cuernos, a pesar que desde el primer día que esté con su chico le dirá que lo es todo para ella y que no puede vivir sin él, aunque no sepa ni cómo se llama. El cani debe tener moto, con la que la lleva y la trae a todas partes. Sin casco, por supuesto, que no le cabe el moño.

 
¡Qué finas!

12. Igual que con el novio, la choni cambia a menudo de "amigas". Cuando están juntas, se demuestran abiertamente, por todos los medios posibles, que darían la vida la una por la otra, que se adoran... se ponen el nombre de una en el nick de la otra, seguido de corazones, hacen todo juntas, comparten novio... hasta que se pelean por uno, o porque una le ha copiado las uñas a la otra. Después de tirarse de los pelos, cada una por su lado, y a por otro grupo de chonis. Por cierto, la choni nunca va con amigas feas, pero procura que tampoco sean mucho más guapas que ella. Es una cuestión de competencia y libre mercado.




13. La choni tiene una intensa vida en las redes sociales. Es una fanática del Tuenti y de los selfies, que se hace siempre delante del espejo del baño y con flash que distorsiona toda la imagen. En las fotos siempre sale con morritos y haciendo el gesto de "victoria" con los dedos, aunque esto último ya está cayendo en desuso entre el chonismo. Usa nicks muy coloridos, escritos con letras mayúsculas y minúsculas intercaladas, emoticonos, símbolos raros, con el nombre de todas sus amigas del momento y demostrando lo que quiere a su novio con el que lleva menos de una semana. Además, escribe alternando indiscriminadamente mayúsculas y minúsculas y tiene una adoración satánica por la letra "h", que incluye cuando y dónde no toca y por supuesto omite cuando corresponde. Así, puede escribir cosas como "laH ruBiaH", "shA loKa", "mi NeNe", "ShA RuBiTaH"...


Estoy segura de que, a estas alturas, te será fácil reconocer a una choni. Pero, cuidado, acabo diciéndote que, aparte de la choni común, hay algunos subtipos de chonis:

Las poligoneras: son las chonis que tienen preferencia por la música bacalao y el botellón en los polígonos de las discotecas. Van hasta la disco pero no entran, porque no se pueden permitir la entrada. Se quedan en el aparcamiento, con el maletero del coche del Jhonny (rojo o amarillo, con megallantas) abierto y la música bacalao a toda hostia, bailando sin parar en manoletinas hasta, por lo menos, las diez o las once del día siguiente. Dicho esto, también se usa el término "poligonera" como sinónimo despectivo de choni, ¡como si sólo llamarte choni no fuera suficientemente despectivo por sí mismo! Si te llaman poligonera, es que eres de lo más choni dentro de las chonis.


Poligoneras

Las chonijas: es la mezcla entre choni y pija. Habitualmente con pasta, quieren ir de pijas pero les sale el chonismo por cada poro de la piel. Aunque se vayan a las tiendas más exclusivas y se gasten una fortuna en ropa, su pésimo sentido de la estética hará que salga la choni que llevan dentro. Claros ejemplos de lo que quiero decir son famosas como Paris Hilton, Ana Obregón o Belén Esteban, por citar a algunas, aunque esta última me debato seriamente si ponerla en la categoría de reina de las poligoneras. Pero últimamente, estamos asistiendo a una proliferación de chonijas en los platós de televisión primero (MHYV, Gandía Shore, Gran Hermano, Supervivientes, Sálvame....) y en los bolos discotequeros, después.


Belén Esteban, ex de un torero famoso, vividora, autodenominada "la princesa del pueblo"
 
Ana Obregón, ¿actriz?
  
Paris Hilton, pasta para comprar medio mundo y ni así...
 
Ylenia, concursante de Gandía Shore, MHYV y otros programas culturales por el estilo

Pelopony, su nombre habla por sí solo